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Nuestra gran desconocida la Amanita muscaria.

Las propiedades psicoactivas de este hongo eran conocidas al menos desde hace 4000 años a.C, pues parece que se encuentra en el lenguaje urálico el nombre de Amanita muscaria.
En el noreste de Siberia se han encontrado petroglifos que datan de 1000 a 2000 años a.C , en ellos aparecen figuras antropomórficas con hongos en sus cabezas. Actualmente los chukchi, persisten tradiciones culturales en las que los Amanita se utilizan como embriagantes.
En el siglo XVII, los Chukchis eran el pueblo dominante en el Noreste de Siberia , durante dos siglos se resistieron a la dominación rusa, hasta el siglo XIX, cuando fueron absorbidos por el Imperio Zarista y, luego por la URSS.
Este orgulloso pueblo, que gusta de llamarse a sí mismo luoravetlan ("hombres honrados"), es uno de los más antiguos de la Federación Rusa, y sin embargo, también uno de los más desconocidos. Cuenta con un riquísimo legado cultural que para nada debería perderse, por culpa del acoso de la globalización y el industrialismo.
La religión chukchi es fundamentalmente animista y chamánica y en las últimas décadas algunos se han convertido al cristianismo ortodoxo ruso. Los chamanes chukchis emplean ocasionalmente la Amanita muscaria para comunicarse con los espíritus pues es un alucinógeno que hace entrar en trance, mientras son acompañados tocando un pandero.

Se cree que a principios del siglo XIX apareció la leyenda de los renos voladores... allá en el Círculo Polar Ártico por Escandinavia donde los Chamanes Samis bebían la orina de los renos para ponerse en trance y sentir volar. Se cree que los samis llegaron a estas tierras procedentes de Asia, hace unos tres mil años, expulsados por los vikingos.

Un pueblo respetuoso con la naturaleza y que lucha por mantener viva su cultura. Hoy, muchos samis practican el luteranismo, creían en la existencia de muchos dioses que dirigían los poderes de la naturaleza. La voluntad de estos dioses era interpretada por el hechicero sami, llamado noaid.

Fuentes: